El afilador de cuchillos

El afilador de cuchillos es un ser casi mitológico, su origen se pierde en los orígenes del tiempo. Su arte nació cuando se creó por vez primera el fuego, hoy ya usa la rueda para remolcar su artilugio y su sosiego. Y aunque es uno el oficio y también es uno el hierro, el afilar cuchillos es todavía un arte y nunca ha sido un juego.

¿Por qué afila cuchillos? Porque pierden el filo.
¿Por qué pierden el filo? Porque se abusa de ellos.
¿Es un trabajo bello? Soy un hombre sencillo.
¿Es tan sencillo el arte? El arte es algo serio.
¿Será que lo comparte? Todo tiene un misterio.
¿Juega con el peligro? Con el peligro ajeno.
Ajeno es el cuchillo. Pero el cuchillo es bueno.

Cuando lo vemos hacer su trabajo nos damos el gusto de presenciar un arte, trabaja las dos caras del metal asiendo firmemente la navaja por el extremo bueno, mientras un pie se afirma al suelo y junto a él, su par da rebotes armoniosos sobre el pedal de la rueda, que parece palpitar y hacer girar al mismo tiempo…

¿Cuanto tiempo le toma? El necesario.
¿Cómo sabe que está listo? Porque lo observo.
¿Observa su reflejo? Y verifico el filo.
¿Cómo lo verifica? Poniendo el dedo.
¿Y no le causa herida? No soy pendejo.
¿Puede cortar un hilo? Y en vertical, un pelo.
¡Me está tomando el pelo! Estoy tomando el tiempo.

Y el tiempo se dilata en las chispas que brotan de la piedra y el metal. Otros eran los tiempos en que la piedra golpeaba al pedernal y un fuego se creaba -de origen terrenal- para afilar la lanza de sílice fatal.
Hoy -tiempos de silicio, de motor no animal, de cuchillos y filos afinados sin juicio- este hombre sencillo, para ejercer su oficio, afila los cuchillos con otro material, y conserva su estilo con nuevos artificios…

¿Hace mucho que usa amoladora?
Desde que el metal es más recio y el hombre más suave.
¡Ha dicho algo grave! ¿He dicho algo necio?
¿Por qué el hombre es más suave? Cede ante el metal.
¿Cuando el metal lo corta? Cuando empieza a importar.
¿Monedas? ¿Medallas? Ambos tienen su precio.
¿Y qué tienen de mal? El precio es la batalla.
¿Por qué el metal es más recio? Por cortar al animal.
¿Se refiere usté a la carne? Y a todo lo similar.
¿Animal también humano? Del filo se ha de guardar.
¿De no cortarse la mano? De las manos en que cae.
¿Del peligro del cuchillo? Del uso que se le da.
Peligrosos son los filos. Afilar no es ningún mal.
¡Tiene una lengua afilada! Por oficio, es natural…

Sigue el hombre su camino con su flautita de Pan, avisando a los vecinos que afilar no es ningún mal. Las dos caras del cuchillo, con el mismo material; se desgastan, pierden brillo, con el uso y con la edad. Así mismo, otra herramienta -no menos artificial- se desluce cuando esconde, en su oficio, la verdad. Esta tiene dos funciones, por gusto se ha de afilar, y en palabras y oraciones se debate el bien y el mal. Y aunque digamos que el filo de la lengua es natural, no es natural que pongamos como excusa al vil metal.

Do re mi fa sol la sí, si la sol fa mi re fá…
El asperón y la rueda, y la flautita de Pan
Do re mi fa sol la sí, si la sol fa mi re fá…
El cuchillo del que afila por gusto se ha de afilar.

Etiquetas:

One Comment to “El afilador de cuchillos”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: